En los últimos años, la inteligencia artificial ha transformado radicalmente nuestra forma de comunicarnos, informarnos y relacionarnos. Sin embargo, este avance también plantea serios interrogantes éticos y jurídicos, especialmente cuando los usuarios más jóvenes y vulnerables se ven expuestos a tecnologías que aún carecen de marcos regulatorios adecuados.

Desde la Fundación Conectar, creemos que el debate en torno a los efectos que puede tener la IA sobre la salud mental adolescente no puede postergarse. El artículo “IA y la muerte: ¿industria peligrosa o ejercicio de la libertad de expresión?”, escrito por la Dra. Florencia Marina Daud, aborda este tema con la seriedad y profundidad que merece, ofreciendo un análisis jurídico y social sobre los riesgos que conlleva el uso de algoritmos, chatbots y asistentes virtuales sin controles adecuados.

La publicación expone casos reales, como el del joven Sewell Setzer, cuya relación con un chatbot antropomorfizado habría contribuido a su suicidio. También cuestiona el rol de las grandes empresas tecnológicas, que apelan a la libertad de expresión para eludir responsabilidades legales frente a interacciones nocivas que sus plataformas permiten o fomentan.

En un contexto en el que Argentina aún no cuenta con una legislación específica sobre IA y salud mental, este artículo invita a repensar nuestras prioridades: ¿hasta qué punto estamos protegiendo a nuestras infancias y adolescencias en el entorno digital? ¿Cómo podemos equilibrar el desarrollo tecnológico con el cuidado de la

 

 

Invitamos a profesionales, decisores públicos, educadores, familias y desarrolladores a reflexionar sobre esta problemática urgente. Solo con responsabilidad compartida y compromiso ético podremos construir un entorno digital más seguro, humano y justo para las nuevas generaciones.